A principios del siglo XXI, los científicos se dieron cuenta de un grave problema clínico causado por el exceso de grasa en el hígado que puede provocar enfermedades hepáticas crónicas, como cirrosis y cáncer de hígado. Esto se llama “enfermedad del hígado graso no alcohólico” o NAFLD (por sus siglas en inglés. NAFLD ocurre independientemente del consumo de alcohol, que también es un factor de riesgo para enfermedad hepática grave. El riesgo de NAFLD es mucho mayor con la obesidad y la diabetes tipo 2. En los últimos 5 años, también ha quedado claro que NAFLD no solo afecta el hígado, sino que también aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal crónica y algunos otros tipos de cáncer.

La grasa en el hígado puede progresar a cirrosis y cáncer

NAFLD se define por la presencia de al menos un 5% de acumulación de grasa en el hígado, y progresa con el tiempo. Las enfermedades avanzadas, incluida la cirrosis, también aumentan el riesgo de cáncer de hígado. Las personas con diabetes tipo 2 y NAFLD tienen un riesgo notablemente mayor (aproximadamente 20 veces el riesgo) de cáncer en comparación con las personas sin NAFLD. NAFLD ocurre en hasta el 70% de los pacientes con obesidad o diabetes tipo 2 y, lo que es más importante, no causa síntomas hasta una etapa avanzada del curso de la enfermedad. Es importante que los médicos sepan cómo diagnosticar y controlar mejor la NAFLD en las primeras etapas del proceso de la enfermedad, identificar a los pacientes que podrían beneficiarse de las opciones de tratamiento disponibles, y reconocer a aquellos que necesitan ayuda especializada.

Los tratamientos en etapa temprana están disponibles

Afortunadamente, es posible detectar NAFLD con un análisis de sangre llamado puntaje de Fibrosis-4 (FIB-4) y luego una gammagrafía hepática si es necesario. También hay tratamientos farmacológicos disponibles que incluyen un fármaco llamado pioglitazona y también fármacos llamados agonistas del receptor GLP-1.

La carga de NAFLD está aumentando con el aumento de las tasas de obesidad y diabetes tipo 2. Como siempre, “un gramo de prevención (de diabetes tipo 2 y obesidad) vale un kilo de salud.”

Fuente: https://bit.ly/3tkQUT3

Foto de Shutterstock.

V3.