Sabemos desde hace muchos años que muchas personas con diabetes tipo 2 (T2D) y niveles altos de glucosa en sangre se beneficiarían de la insulina, pero esto a menudo se retrasa. También sabemos que, una vez comenzado, el uso diario de insulina para controlar la diabetes es un desafío. La evitación de la insulina en la diabetes tipo 2 se debe a varios factores, incluidas las preocupaciones sobre los efectos secundarios, como el aumento de peso y un nivel muy bajo de azúcar en la sangre (hipoglucemia), así como el temor de que el autocontrol con insulina sea demasiado oneroso. Las personas con diabetes pueden ver la necesidad de insulina como un fracaso personal y pensar que su calidad de vida empeorará si se inicia la insulina. Otras consideraciones importantes incluyen el costo de la insulina, las creencias sobre la salud basadas en la cultura y la experiencia previa, y el sesgo del proveedor de que es posible que la persona con diabetes no pueda comenzar o aumentar su insulina de manera segura. Esto incluye el sesgo basado en la raza y el origen étnico y otros determinantes sociales de la salud.

Tecnologías para la diabetes en la caja de herramientas

En una revisión reciente, investigadores del Sansum Diabetes Research Institute (SDRI), en colaboración con colegas de EE. UU. y Europa, examinan la tecnología para respaldar el uso de insulina en la DT2. Descubrieron que las nuevas herramientas digitales de salud pueden ayudar al rastrear el tiempo y la dosis de cada inyección de insulina, brindar consejos de dosis basados en datos de glucosa y dosis, enviar recordatorios y apoyar la educación sobre la diabetes. Las herramientas incluyen bolígrafos de insulina inteligentes que capturan la dosis y el momento de una inyección de insulina. Las aplicaciones para teléfonos inteligentes (apps) integran varias funciones de gestión en una sola herramienta con dispositivos conectados, como medidores de glucosa en sangre, para uso tanto de pacientes como de profesionales. La tecnología debe incluir una función de recordatorio que permita a los usuarios saber cuándo necesitan inyectarse insulina y cuándo han olvidado su dosis. La telesalud, en la que un médico supervisa la salud de un paciente de forma remota, también podría ayudar a algunas personas que usan insulina. Las preocupaciones de los pacientes sobre la falta de contacto con su cuidador deben tenerse en cuenta al desarrollar nuevas tecnologías, y deben permitirse opciones para que los usuarios interactúen más con los profesionales.

Superar la inercia clínica

Las nuevas herramientas de salud digital pueden reducir las barreras para una terapia de insulina óptima.

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