Muchos factores afectan nuestra salud y nuestro riesgo de diabetes. La importancia de la biología y la genética es ampliamente reconocida. Sin embargo, otros factores importantes, como el nivel socioeconómico, también juegan un papel importante. Esto a menudo se denomina «gradiente social en salud». Esto significa que cuanto más bajo es el nivel socioeconómico de una persona, peor es su salud. Vemos este patrón en muchas comunidades y culturas diferentes de todo el mundo.

Al crear soluciones e intervenciones sanitarias, es importante tener en cuenta los factores sociales. Cuando no se tienen en cuenta los factores sociales y las soluciones de atención médica se basan únicamente en la biología de una persona, las disparidades entre las comunidades que enfrentan una carga desproporcionada de diabetes pueden empeorar.

Brecha digital

Con la reciente pandemia de COVID-19, la atención de la diabetes ha pasado de las visitas en persona a las plataformas virtuales. Esto ha dejado atrás a muchas poblaciones sin un acceso constante a la tecnología y también ha afectado su salud. Investigadores del Sansum Diabetes Research Institute en Santa Bárbara llaman a la alfabetización digital y la conexión a Internet “súper determinantes sociales de la salud” debido a su impacto en la salud de una persona y otros factores.

Ejemplo de Washington, DC

La capital de Estados Unidos, Washington, D.C., es un claro ejemplo del impacto de los gradientes sociales en los Estados Unidos en la actualidad. Por ejemplo, Washington, D.C., tiene 8 distritos a lo largo de 6.5 millas. Los barrios están muy cercanos, sin embargo, existen muchas diferencias entre la salud, el estado socioeconómico, la raza y el acceso digital en los barrios. Los barrios 2 y 6 están formados principalmente por personas blancas, mientras que los barrios 7 y 8 adyacentes son el hogar de la mayoría de personas negras. Los barrios 7 y 8 tienen tasas de diabetes de 1.5 a 5 veces mayores que los barrios 2 y 6. Estos barrios muestran a los investigadores que las minorías urbanas con diabetes no tienen muchas opciones para ascender en la escala social. También vemos que las comunidades negras se ven especialmente afectadas. Además, las poblaciones negras a menudo dependen de instalaciones de atención médica que carecen de recursos y estas poblaciones pueden vivir en áreas que pueden promover la diabetes. Como señalan los investigadores, este patrón muestra un «gradiente social descendente constante desde los barrios blancos sanos hasta los barrios negros comparativamente insalubres».

Próximos pasos

Aunque Washington, D.C., es el centro de los líderes políticos y de atención médica, parece que no han abordado adecuadamente las intervenciones políticas para ayudarnos a lograr la equidad en la capital de nuestra nación. Mirando hacia el futuro, es extremadamente importante conectar el apoyo social con la atención médica mientras se aborda la pobreza y también se promueve la justicia ambiental.

Fuente: https://bit.ly/3EQOT42

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