Se necesitan participantes de diversos orígenes para comprender cómo los resultados de la investigación clínica se traducen en el mundo real. Los resultados de los ensayos clínicos proporcionan evidencia clave para evaluar nuevos medicamentos o productos médicos. Por ejemplo, la seguridad y la eficacia de un medicamento pueden diferir según el sexo, la edad, la raza, la etnia, el estilo de vida o la genética de la persona que lo toma. Actualmente, no participan suficientes minorías raciales/étnicas en la mayoría de los ensayos clínicos.

¿Por qué las minorías están poco representadas?

Un problema es que la información sobre raza y/o etnia sobre los participantes de la investigación no se recopila de forma rutinaria. Además, muchas barreras impiden que los grupos desatendidos participen en los ensayos clínicos. Las barreras comunes incluyen a los investigadores que no hablan el idioma de los participantes, las visitas de los participantes solo en horario de trabajo y la falta de confianza de los participantes en el proceso de investigación.

Barreras para aumentar la diversidad en los estudios clínicos

En una nueva revisión, investigadores del Reino Unido encontraron las principales barreras que impiden la participación de las comunidades desatendidas en los ensayos clínicos. Descubrieron que las mayores barreras se relacionan con el idioma y la comunicación, la falta de confianza, el acceso a los ensayos clínicos, los criterios de elegibilidad, las actitudes y creencias, la falta de conocimiento sobre los ensayos clínicos y los problemas logísticos y prácticos.

Hay muchas formas de mejorar la diversidad en la participación. Por ejemplo, la formación en competencias culturales del personal puede resultar eficaz. Las asociaciones comunitarias y un enfoque más personalizado pueden ayudar. Es importante crear materiales multilingües para los participantes y abordar las barreras logísticas (como problemas de transporte y acceso).

Mejorar la competencia cultural de los investigadores

La principal recomendación es mejorar la competencia cultural y la sensibilidad de todo el personal de investigación. Esto se puede lograr a través de la capacitación y el desarrollo personal continuo, formando un panel asesor comunitario diverso para que contribuya al proceso de investigación, y contratando personal de grupos desatendidos. Hacer estos cambios puede ayudar a que más grupos desatendidos participen en los ensayos clínicos.

Fuente: https://bit.ly/31pp913

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