Se han desarrollado dos nuevos medicamentos para la infección aguda por COVID. Los nuevos medicamentos son Molnupiravir (Lagevrio) y Paxlovid. En los ensayos clínicos, las personas con mayor riesgo de sufrir los efectos graves de COVID tenían muchas menos probabilidades de morir o ser ingresadas en el hospital si tomaban un curso de cualquiera de estas píldoras en los cinco días posteriores a la aparición de los primeros síntomas. A principios de noviembre de 2021, el Reino Unido se convirtió en el primer país en aprobar Molnupiravir. La aprobación se basó en la evidencia de que el medicamento reduce a la mitad el riesgo de hospitalización en personas con formas leves o moderadas de COVID. Paxlovid parece reducir el riesgo de hospitalizaciones en casi un 90%. En teoría, los fármacos deberían ser eficaces contra variantes de COVID conocidas, incluida la variante Delta.

Riesgo reducido de ingreso hospitalario

Las opciones antivirales anteriores contra COVID eran caras y debían administrarse en un hospital. El beneficio de los nuevos medicamentos es que se pueden tomar en casa en forma de píldoras. Ambos medicamentos son muy eficaces cuando se administran poco después de la aparición de una infección por COVID. Sin embargo, los resultados de los ensayos clínicos se encuentran en una etapa inicial. Todavía necesitamos averiguar si tipos específicos de pacientes (como adultos mayores, niños o aquellos con condiciones preexistentes) se benefician más o menos de estos dos medicamentos. Además, los investigadores analizarán si los medicamentos están influenciados por la raza, así como el impacto del costo y el acceso. Tampoco sabemos si estos medicamentos previenen la propagación del virus o evitan que se desarrolle una enfermedad entre las personas que han estado expuestas al virus.

Se necesita saber más acerca de la seguridad

Lo más importante es que necesitamos saber más sobre la seguridad de estos medicamentos. Hasta ahora, parecen haber sido bien tolerados por los participantes del estudio. Los posibles efectos secundarios fueron menores. Sin embargo, no conocemos los riesgos potenciales para las mujeres embarazadas. Otra preocupación es si el virus se volverá resistente a los medicamentos con el tiempo.

Para los países más pobres, administrar medicamentos antivirales al comienzo de una infección significa que necesitarán una mayor cantidad de pruebas de COVID-19. Los países ricos ya están realizando grandes pedidos de medicamentos, lo que genera preocupaciones sobre el acceso limitado en otras partes del mundo.

Fuente: https://go.nature.com/3Cc2npF

Foto por James Yarema en Unsplash