Somos lo que comemos

Existe una creciente evidencia de que nuestras elecciones de alimentos juegan un papel importante en la reducción del riesgo de gravedad de COVID-19 y la duración de los síntomas. Lo que comemos afecta nuestro riesgo de enfermedades relacionadas con la infección grave por COVID-19, como diabetes tipo 2, obesidad e hipertensión arterial. Las malas elecciones de alimentos, como comer demasiados alimentos procesados ​​y beber refrescos u otras bebidas azucaradas, también pueden inhibir el sistema inmunológico. Esto nos pone en mayor riesgo de contraer infecciones.

Más verduras, menos comida chatarra

Los investigadores compararon las elecciones de alimentos de casi 3,000 médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud en Europa y Estados Unidos que estuvieron expuestos al COVID-19. Descubrieron que las personas que seguían ciertas dietas tenían un menor riesgo de sufrir síntomas graves por COVID-19. Por ejemplo, las personas que consumían dietas a base de plantas tenían un riesgo 73% menor de contraer COVID-19 grave. De manera similar, las personas que seguían una dieta pescetariana que incluye mucho pescado, mariscos, verduras, legumbres y nueces y menos carne de ave y carnes rojas y procesadas tenían un 59% menos de riesgo de COVID-19 severo. Aquellos que seguían una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas tuvieron un mayor riesgo de COVID-19 de moderado a grave en comparación con aquellos que siguieron una dieta a base de plantas.

Los hallazgos se aplican a cualquier índice de masa corporal, afecciones médicas, edad u origen étnico. La mayoría de los participantes eran hombres, por lo que es posible que los resultados no se apliquen a las mujeres. Estos resultados sugieren que cambiar nuestras elecciones de alimentos para incluir más verduras, legumbres y nueces podría ayudar a proteger contra futuras pandemias.

Fuente: https://bit.ly/3cmIJgz

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