La vacunación masiva puede desacelerar la pandemia de COVID-19 al proteger a las personas que han recibido la(s) inyección(es). Esto también puede reducir las posibilidades de que las personas vacunadas transmitan COVID-19 a personas no-vacunadas. Investigadores de Israel analizaron el impacto de la vacunación en las tasas de COVID-19 en jóvenes menores de 16 años que no han sido vacunados.

Las vacunas funcionan; pero ¿qué pasa con gente no-vacunada?

Esta es una pregunta importante. Por ejemplo, una vez que las personas reciben la vacuna, es menos probable que se pongan en cuarentena después de entrar en contacto con alguien con el virus. También son menos propensos a mantener la distancia social. No está claro si, en general, la vacunación reduce la propagación del virus. Sabemos que la vacunación protege a las personas vacunadas y da cierta protección a las personas no-vacunadas, incluidos los niños y las personas con una respuesta inmunitaria deficiente que aún no pueden vacunarse.

Las vacunas ayudan más allá de la protección contra el COVID-19 grave

Israel vacunó a casi la mitad de su población en 9 semanas a partir del 19 de diciembre de 2020. Cuantas más personas fueron vacunadas en la comunidad, menor fue el riesgo de infección en las personas no-vacunadas. Esto sugiere que incluso para las personas que esperan recibir sus inyecciones, su riesgo de COVID-19 ya está disminuyendo a medida que más personas se vacunan.

Fuente: https://bit.ly/31ZPcs2

Foto por DoroT Schenk en Pixabay