El descubrimiento de la insulina en 1921 ha sido uno de los mayores logros científicos del siglo 20. Cambió la vida de los niños con diabetes tipo 1 (DT1) que necesitan insulina para sobrevivir. También ayudó a las personas con diabetes tipo 2 (T2D) que necesitan insulina para controlar su azúcar en sangre. Tres empresas controlan más del 95% del suministro mundial de insulina.

El acceso a la insulina es un gran problema

El 80% de las personas con diabetes viven en países en desarrollo. A nivel mundial, una de cada dos personas con diabetes tipo 2 no tiene acceso a la insulina. En los países de ingresos bajos / medianos, las personas siguen muriendo demasiado pronto porque no pueden recibir insulina. En Suecia y Australia, se espera que las personas con diabetes tipo 1 vivan entre 10 y 13 años menos que las personas sin diabetes tipo 1. En las zonas rurales y urbanas de Mozambique, África, se espera que un niño diagnosticado con diabetes viva entre 1 y 4 años.

La insulina puede ser demasiado cara

Muchos pacientes de países pobres tienen que pagar la insulina con su propio dinero. En África, la insulina no está disponible en muchas instituciones de salud. Pocos países africanos cubren la insulina para quienes no pueden pagarla. En esos países, tener un hijo con diabetes tipo 1 es un gran desafío si la familia no puede pagar la insulina. Esto ha llevado a muchos pacientes a racionar sus dosis diarias de insulina. Por ejemplo, los pacientes omiten las inyecciones de insulina o no toman lo suficiente para que cada dosis dure más. Debido a que la insulina se importa principalmente a África, el costo del transporte, el almacenamiento y las tarifas de importación aumentan el precio de la insulina. El uso de insulina sigue siendo un problema importante en África, donde el conocimiento, las creencias, la medicina tradicional y la pobreza de la diabetes son obstáculos.

Al celebrar el centenario del descubrimiento de la insulina, debemos ayudar a los pacientes de comunidades desfavorecidas. El lugar donde vive la gente y cuánto dinero tiene la gente no debe determinar quién vive o muere debido a la falta de acceso a la insulina.

Fuente: https://bit.ly/2PeKLqN

Foto por New York Public Library at Unsplash