¿Qué tan rápido camina?

Sabemos que la actividad física es una forma importante de prevenir muchas afecciones graves de salud. Hoy en día, muchas personas usan registradores de actividad física portátiles (como Fitbits) para observar su actividad física diaria. Sin embargo, se pueden utilizar métodos más simples para medir la aptitud física. Un ejemplo es el ritmo de caminata. El ritmo al caminata es un buen indicador de la forma física. Está fuertemente relacionado con el riesgo de muerte prematura por enfermedad cardíaca, y está relacionado con la aptitud cardiorrespiratoria (la capacidad de los sistemas circulatorio y respiratorio para suministrar oxígeno a los músculos durante el ejercicio). En general, las personas que dicen que caminan despacio (incluso aquellas con un peso normal) tienen una esperanza de vida baja.

Las personas que caminan despacio tienen un mayor riesgo de COVID-19

Caminar despacio significa moverse a menos de 3 millas por hora (mph), mientras que la caminata constante / promedio es de 3 a 4 mph, y la caminata rápida es de más de 4 mph. Recientemente, investigadores del Reino Unido analizaron el ritmo de caminata según 412,596 adultos para ver si la actividad física, el aumento de peso excesivo y el COVID-19 severo están relacionados. Descubrieron que tanto el índice de masa corporal (IMC, una medida de la obesidad) como el ritmo al caminar estaban relacionados con los malos resultados del COVID-19. Por ejemplo, las personas que caminan despacio (obesos o no) tenían el mayor riesgo. Incluso personas con peso normal que caminan despacio tenían más del doble de riesgo de enfermedad grave y casi cuatro veces el riesgo de muerte por COVID-19 en comparación con personas con peso normal y caminata rápida.

Este estudio muestra que necesitamos aumentar la conciencia sobre el ritmo al caminar como una forma sencilla de pensar en el nivel de condición física.

Fuente: https://go.nature.com/2NE7Xha

Foto por Daniel Reche en Pixabay