El consumo regular de bebidas azucaradas (refrescos, ponche de frutas, limonada, y otras bebidas con azúcar añadido) está relacionado con la obesidad en adultos y niños. También está relacionado con dificultades para controlar los niveles de azúcar en sangre en personas que viven con diabetes. Investigadores de Francia descubrieron que las personas que beben (aún media lata) de bebidas azucaradas también tienen más probabilidades de sufrir un derrame cerebral, un «mini derrame cerebral» o un ataque al corazón en comparación con las personas que no consumen estas bebidas. Muchos han sugerido que las bebidas endulzadas artificialmente (por ejemplo bebidas dietéticas que contienen endulzantes artificiales como Splenda) son una alternativa más saludable que refrescos. Sin embargo, estos investigadores encontraron que las bebidas endulzadas artificialmente también pueden dañar la salud. De hecho, las personas que consumen bebidas endulzadas artificialmente tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Los investigadores consideraron otros factores, incluido el consumo de alcohol, el consumo de carnes rojas y procesadas, cereales integrales, legumbres y frutas y verduras, así como el recuento general de calorías y otros problemas de salud como la presión arterial alta y la diabetes tipo 2. Los resultados sugieren que las bebidas endulzadas artificialmente pueden no ser un sustituto saludable de las bebidas azucaradas. Este estudio consistió en 104,760 personas que reportaron qué comieron durante 24 horas una vez cada 6 meses durante 6 años.

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