El uso de tecnologías para la diabetes, como bombas de insulina y monitores continuos de glucosa (MCG), para niños con diabetes tipo 1 ha aumentado en todo el mundo durante los últimos diez años. La razón de esto es simple: el uso de estas tecnologías conduce a mejores resultados para los niños con diabetes. Por ejemplo, puede resultar en un mejor control de la diabetes, menos visitas al hospital y menos instancias de hipoglucemia grave (niveles bajos de azúcar en la sangre que causan confusión, colapso, coma o muerte). En los Estados Unidos, una nueva investigación muestra que, para los niños con diabetes tipo 1, los bajos ingresos familiares, los bajos niveles de educación y los desafíos para acceder a un buen seguro médico están todos relacionados con un peor control de la diabetes. Estas disparidades han aumentado en los últimos años. Los investigadores también encontraron que si las personas con un estatus social y económico más bajo tuvieran un mejor acceso a las tecnologías para la diabetes, estas disparidades serían un problema menor. Los resultados de este estudio plantean la preocupación de que los niños y jóvenes con diabetes tipo 1 con desafíos relacionados con la pobreza, el seguro médico y las oportunidades educativas estarán en desventaja sistemática.

Fuente: https://bit.ly/32DWdA1

Foto cortesía a Mil Familias