En los Estados Unidos, la obesidad y la diabetes tipo 2 han alcanzado niveles epidémicos. La diabetes mal controlada también es un factor de riesgo importante para los malos resultados asociados con COVID-19. Los principales impulsores de esta epidemia son la falta de acceso a frutas y verduras frescas que conducen a la inseguridad alimentaria y al aumento del consumo de alimentos perjudiciales para la salud. Esto empeora por la falta de conciencia pública sobre el valor potencial del uso de los alimentos como medicina para prevenir afecciones graves a largo plazo, como la diabetes. Ya hemos demostrado que recetas médicas para vegetales frescos en tan poco de 3 meses mejora la salud de adultos con inseguridad alimentaria que viven con diabetes tipo 2. Ahora buscamos comprobar que recetas médicas parade vegetales frescos también mejora la salud en personas en riesgo de diabetes tipo 2 y que continuar el consumo de vegetales frescos mejora la salud a largo plazo. Obtenga más información en: https://www.sansum.org/farming-for-life/

Fuente: https://bit.ly/3jPJDEu

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