La última década ha habido más preocupaciones sobre las amenazas al medio ambiente y la sostenibilidad de los recursos naturales para las generaciones futuras. Desde una perspectiva de salud, el enfoque se ha centrado en el impacto del medio ambiente en el riesgo de diabetes. Por ejemplo, muchos han investigado la conexión entre la contaminación del aire y el riesgo de diabetes. Al mismo tiempo, también ha habido un gran aumento en el uso de la tecnología para apoyar el autocontrol de la diabetes en los últimos diez años. Aunque estas tecnologías (como smartpens, bombas y monitores de glucosa) han beneficiado a las personas con diabetes, también existe una creciente conciencia del impacto ambiental negativo de algunas de estas tecnologías. Durante el proceso de fabricación de dispositivos para monitorear, diagnosticar y tratar la diabetes, el uso de piezas «desechables» se ha vuelto común para crear dispositivos de un solo uso. Las razones para esto incluyen la facilidad de uso y evitar cualquier posible peligro biológico. El desafío para los fabricantes de tecnología para la diabetes es crear un cambio sostenible al reducir los costos ambientales, el desperdicio y aumentar los materiales reciclables. El objetivo es lograr esto sin afectar negativamente la función de la tecnología para las personas con diabetes, como el rendimiento del dispositivo, la experiencia del usuario, el costo financiero personal y la cantidad de tiempo que lleva usar la tecnología.

Fuente: https://bit.ly/2XJjRc3

Foto por Marcin Jozwiak en Unsplash