A medida que las personas regresan al trabajo, debe existir un plan para mantener a los trabajadores seguros y saludables. Consejos cómo lavarse las manos, evitar tocarse la cara y usar equipo de protección (como una mascarilla) pueden ser insuficientes. Sabemos que las personas mayores y las personas con afecciones crónicas de salud, como la diabetes, tienen un mayor riesgo de muerte por COVID-19. Muchas personas se preguntan si los médicos deberían decirles a las personas mayores que dejen de trabajar en lugares con altos casos de exposición al COVID-19. Estos investigadores sugieren que creemos una estrategia para proteger a los trabajadores en riesgo cuando regresen al trabajo. Esta estrategia incluye asesorar a las personas sobre los riesgos en el trabajo, un plan específico para volver a ingresar a sus trabajos con instrucciones detalladas, y un plan financiero para las personas que se quedean sin trabajo. Este es un punto de partida para ayudar a los médicos a conversar con sus pacientes sobre las decisiones de trabajar o no.

Fuente: https://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/NEJMp2013413?articleTools=true

Foto por Marten Bjork en Unsplash